El amor, el aprecio y el respeto se ganan siendo congruentes

El amor, el aprecio y el respeto se ganan siendo congruentes

En la vida es difícil dar lo que no se tiene, y si lo que pides no lo has cultivado primero en ti no esperes recibirlo de otros. Los derechos, beneficios y complacencias se ganan con respeto y cariño, nunca se exigen y mucho menos se imponen (sin importar tu rango en la jerarquía).

Si quieres estar cerca de tus seres amados y ser considerado por ellos ¿qué tienes qué hacer? Ganártelos ¿cómo? Aceptándolos como son, amándolos y respetándolos, demostrándoles que también son importantes para ti.

El caso más crítico y difícil es cuando encuentro abuelos (as) exigiendo derechos sobre los nietos, cuando ni siquiera quieren o aceptan al padre o madre de la criatura en cuestión, me pregunto ¿cómo dicen amar a un ser que nació del vientre de otro al que no toleran?, en fin la humanidad con sus incongruencias me lleva a escribir esta breve reflexión, sin ánimos de herir susceptibilidades ¡y vaya que eso es lo que con más frecuencia herimos!, porque hay personas que creen merecer un trato VIP, con guantes de seda pues, la gran pregunta para ellos ¿Cómo tratan ustedes a los demás?. Principio bíblico ama a tu prójimo como a ti mismo, en otras palabras no hagas a otros lo que no quieres que te hagan.

La distancia más corta entre los seres humanos es la comunicación y cuando esta se rompe por malos entendidos es difícil restablecerla, difícil, no dije imposible.

Hay gente que vive de suposiciones y si sientes que estas en ese lote te recomiendo leer “los cuatro acuerdos” de Miguel Ruiz. Específicamente en este caso aplicarían muy bien dos de esos cuatro acuerdos: el primero dice “no tomes nada en forma personal” y para aclarar un poco esto te digo, el mundo no gira a tu alrededor, la gente no actúa únicamente pensando en ti, no pasan cosas como: “me iré a trabajar para estar muy ocupada y no comunicar a los niños con sus abuelos” no, la mayoría de la gente vive su vida en función de ellos y no en función de otros. No todo lo que pasa es por ti y para ti, las personas tienen vida propia ¡respétala!.

Y el segundo acuerdo que servirá de ayuda para dirimir este tema será: “no adivines ni supongas”, en sustitución de esto “pregunta”. No supongas que las personas no te envían fotos de tu nieta porque quieren herirte, no adivines: “es que no me llaman porque ya no me quieren”. Adivinar o suponer son de las cuestiones con las que más fácilmente podemos dañar una relación. Y vaya que las relaciones interpersonales son complicadas y lo son, con un propósito, para que crezcamos con ellas.

Esto aplica para cualquier tipo de relación: amistosa, familiar, etc. En donde la comunicación no es diaria. Recordemos que cada persona llega a nuestra vida con un propósito y que las casualidades al igual que la suerte no existen. Perdón por incluir la suerte, pero personalmente no creo en ella, ese es otro tema.

Por último pero no menos importante “confía” todavía hay gente buena, gente noble, pero esa gente se valora y ama tanto así misma que no está dispuesta a dejar que nadie la pisotee (ni siquiera tú) con el cuentico de que: “yo soy la víctima y tú el victimario”. Completamente convencida estoy de que la vida no es justa, pero sí compensatoria y pone a cada quien en el lugar que le corresponde. Si quieres resultados distintos no hagas siempre lo mismo, pon en perspectiva lo que quieres versus lo que tienes, si aún estas lejos de las personas que amas por la forma en que te vinculas con ellos es hora de autoanalizarte y poner fin a conductas erradas, si eres consciente de que has cometido errores pide una tregua y cambia de actitud, al fin y al cabo como siempre digo; la vida es muy corta para desperdiciarla lejos de los seres queridos.

Sin comentarios

Responder

15 + 11 =

English EN Spanish ES
WordPress Lightbox